La propia creación de la marca Sant’Agostino, alejada de la mayoría de las fábricas de cerámica italianas, infundió un espíritu de autonomía e independencia a la firma que sigue vigente hoy en día. Sus productos cerámicos se caracterizan por una visión estratégica innovadora y una altísima calidad, además de ofrecer una amplia variedad de soluciones para cualquier tipo de espacio, ya sean cocinas, baños, habitaciones o exteriores.